¿Trekking en la Patagonia chilena en silla de ruedas? Sí, ¡es posible!

Hace unos días conocimos al chileno Álvaro Silberstein, y quedamos realmente impresionados con su historia, donde los valores humanos, la motivación y la superación son los estandartes para cumplir un verdadero reto físico casi impensable para el chileno hace unos años atrás.

 

Álvaro tiene 32 años y a los 18 su vida cambió para siempre. A esa edad sufrió un accidente automovilístico que lo dejó tetrapléjico, por lo que desde ese día se desplaza en silla de ruedas.

Él era una persona muy deportista y amante de la naturaleza. Tras del accidente, a pesar de todas las dificultades que se le presentaron en el camino, siguió estudiando en la universidad y nunca dejó el deporte, practicando las disciplinas que mejor se adaptaban a su condición.

No fue fácil. Tuvo hacer un fuerte giro en su vida. De pronto se vio inmerso en un mundo donde las barreras para una persona con discapacidad aparecían en todos lados, la vida y los pasatiempos que él realizaba a diario antes del accidente al parecer no eran “aptos” para personas con su nueva condición. Pero Álvaro no estaba dispuesto a eso. No quería perder su pasión por la vida al aire libre, practicando distintas disciplinas deportivas. Quería demostrar que él podía superar sus propios límites y a su vez incentivar a otros a ir más lejos, superar obstáculos y cumplir sus sueños.

Terminó la universidad en Chile y en 2015 viajó a California para estudiar un MBA en Berkeley. Es ahí donde su amor por la vida al aire libre y los Parques Nacionales se hizo cada vez mayor y decidió proponerse su primer reto, el cual marcaría para siempre el resto vida: Ir al Parque Nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena, un circuito de trekking muy complejo, de condiciones extremas, pero paisajes realmente únicos.

 

Wheel the World

¿Cómo podría un joven tetrapléjico cumplir este reto?

Motivación, superación y amistad, son algunos de los ingredientes que se necesitaron para lograrlo. Su tesón junto a la ayuda y coordinación de sus grandes amigos que lo acompañaron en este propósito, fueron la clave para que Álvaro Silberstein fuera el primer tetrapléjico del mundo en hacer el circuito de trekking de las Torres del Paine.

La aventura fue todo un desafío, hubo muchísima preparación. Había que coordinar todo a la perfección: alimentación, tiendas de campaña, utensilios básicos, ropa para superar el frío patagónico, y lo más importante: una silla de ruedas apta para el reto. Encontrar la silla adaptada no fue fácil, pero cuando por fin la encontraron, descubrieron que su precio era altísimo: 8 mil dólares. Ante esto, y dado que los costes del viaje subían muchísimo, el grupo de amigos decidió crear una campaña de crowdfounding y el proyecto llamado Wheel de World, con lo que lograron reunir el dinero.

En diciembre del 2016 iniciaron la inédita aventura. Volaron en avión desde Santiago de Chile a Punta Arenas, después tomaron un bus que los llevaría a Puerto Natales y desde ahí una furgoneta que los acercaría a la entrada del Parque Nacional Torres del Paine. Es en ese momento, tras muchas horas de viaje, es cuando comienza la verdadera odisea. Llega el momento de subirse en la silla de ruedas especialmente adaptada y empiezan a disfrutar de los paisajes más increíbles de la naturaleza. Pero es también ahí mismo donde comienza el camino sin retorno. En este Parque Nacional casi no entran vehículos motorizados y las alternativas para comprar comida son muy pocas. Además, al ser un punto tan austral, el clima es una lotería: hay días de lluvia, otros de sol, mucho viento o nieve, por lo que la perseverancia y el apoyo entre todo el grupo es clave para tener una experiencia positiva y memorable.

Gracias a la preparación y la buena disposición de todo el grupo la experiencia vivida fue realmente increíble. Así que Álvaro junto al equipo de “Wheel de World” decidieron redactar una guía de viaje especial para personas con discapacidad, de manera que pudieran viajar preparados y con toda la información para poder conocer y vivir momentos inolvidables en uno de los lugares más lindos del planeta. La silla de ruedas fue donada al mismo parque para que quienes la necesitaran pudieran utilizarla de manera gratuita en siguientes expediciones.

Fue tal el éxito del proyecto, que al poco tiempo ya eran muchas personas con discapacidad que estaban contactando con “Wheel the World” para conocer más sobre esta experiencia, y en poco más de un año ya son decenas de hombres y mujeres que han podido utilizar la silla y recorrer el Parque. ¡Un sueño absolutamente impensable para varios de ellos sólo un par de años atrás!

¡Pero la aventura no finaliza ahí! Cada vez se suman más retos a este proyecto, que sueña con hacer que los Parques Nacionales de distintas partes del mundo sean inclusivos, totalmente accesibles para personas con discapacidad. En diciembre del 2017 Álvaro, junto a un grupo de jóvenes, varios de ellos con algún tipo de discapacidad, viajaron hasta Isla de Pascua (Isla chilena de la Polinesia) donde recorrieron la mágica Isla e hicieron trekking, buceo y kayak. ¡Una travesía maravillosa que os contaremos dentro de muy poco, con increíbles imágenes y relatos de sus protagonistas, quienes nos emocionan con sus relatos, nos mueven y nos motivan a cumplir nuestros retos!

Nada es imposible, debemos buscar nuestros propósitos en la vida, ser perseverantes, aceptar la ayuda de los demás, cambiar, superarnos, cuidarnos e ir en la búsqueda constante de una mejor salud y estilo de vida.

Álvaro lo hizo. ¿Cuál es el propósito de tu reto?

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